El Amante De Los Caballos

El monologo inicia con una chica en un aparente establo, comienza con ciertos gestos que muestran que es un caballo o que convivió con algunos por buen tiempo.




La protagonista basa la charla en todas las maldiciones o desdichas por las que paso su familia, lo que nunca se perdonaron y todos los eventos desafortunados.  La primera parte cuenta la obsesión de su abuelo por los caballos, como los podía dominar y convivir, hasta el punto de abandonar su vida convencional para hacer una mítica danza con un caballo en un circo andante, contaba que la familia lo tildo de loco y borracho, y que nunca perdonaron las desaventuras que vivió la familia.
La segunda parte, la protagonista nos envuelve en su contexto más directo, el de su padre y su vicio por el juego y como este desgasto su vida y las relaciones familiares. Se puede ver que la chica transmite cierta locura y que son  formas comunes en su círculo familiar.
El punto más impactante para mi, fue el momento en el que comenzó a cepillar un caballo, que obviamente no estaba, pero era tal la concentración que por un momento me desprendí y vi ese caballo, lo vi moviendo su cola y emocionado de esos cariños. La escenografía fue bastante armoniosa y te hacía sentir que podías estar en un viejo establo. El ambiente era algo frio, pero la iluminación te permitía pensar que era bastante cálido.

Anita o la tragedia de las partes

Anita genera situaciones complejas. Anita aparenta manejar a las situaciones y a las personas. Anita ama y es amada, quizás no con la misma intensidad o con las mismas intenciones.



Anita podría ser cualquiera, y cualquier persona podría ser una de sus amadas.

Anita sueña, disfruta, sufre, ríe, canta y todo al mismo tiempo. A veces confunde a veces apasiona.

Actuaciones muy parejas, buena escenografía.

Destaco el cuarteto de cuerdas en vivo, que genera un ambiente muy agradable.





La Conducta De Los Pajaros


Estamos frente a una gran obra teatral escrita por Muleiro y Briski donde hace hablar a Rosa Luxemburgo y Manuel Ugarte. 



Rosa una polaca marxista combativa de fines del siglo XVIII y Manuel de la misma época pero en Argentina. Se habrán cruzado alguna vez? en esta obra, logran no solo que se puedan cruzar, sino intercambiar algunas ideas.
Es texto que no es del todo amigable para un espectador poco familiarizado con la historia del socialismo, pero de todas formas, la obra se deja entender (sin duda que se perderán algunas guiñadas de ojos para aquellos mas embarrados en la temática).

La escenografía impacta desde el minuto 1, la iluminación esta muy bien lograda. Los textos si bien son muy extensos, fueron muy bien presentados por los actores. Se observa mucha precisión en los mismos y en las interacciones entre los actores.

Recomiendo esta obra en el mágico teatro de Briski.